A las 2:13 de la mañana no hay nadie mirando el teléfono.
Cuatro de cada diez consultas entran fuera de horario, y el que responde primero se lleva la venta. No es un problema de disciplina del equipo: es un problema de husos horarios y de sueño humano. El agente no tiene turno de noche porque no tiene turnos.


